El Congresista
CDMX

La Constitución Mexicana: Un símbolo distante de la realidad

Un estudio reciente revela la desconexión de los mexicanos con la Constitución y la necesidad de fortalecer su cultura cívica.

Por Redacción2 min de lectura
La relación de los mexicanos con la Constitución revela un déficit cultural preocupante.
La relación de los mexicanos con la Constitución revela un déficit cultural preocupante.
Compartir
Compartir esta nota

{ "@context": "https://schema.org", "@type": "NewsArticle", "headline": "La Constitución Mexicana: Un símbolo distante de la realidad", "description": "Un estudio reciente revela la desconexión de los mexicanos con la Constitución y la necesidad de fortalecer su cultura cívica.", "datePublished": "2026-02-07T22:52:26.004597", "dateModified": "2026-02-07T22:52:26.004627", "author": { "@type": "Organization", "name": "Redacción" } } Ciudad de México, México. – En el marco del aniversario de la Constitución de 1917, la Cuarta Encuesta Nacional de Cultura Constitucional expone un vínculo alarmante entre los ciudadanos y su carta magna. El 94% de la población indica conocer “poco” o “nada” el texto constitucional, revelando una desconexión profunda entre la normativa y la vida cotidiana. Este dato destaca una percepción errónea en el debate público: la Constitución no es considerada un referente cotidiano. Para la mayoría, se presenta como un documento técnico y distante, que se asocia más con expertos y políticos que con el pueblo. El 53% de los encuestados sostiene que la Constitución no responde a las necesidades actuales del país, lo que indica una crítica generalizada hacia su efectividad. Además, solo el 12.5% de los artículos originales de 1917 permanece intacto en el actual texto. Sin embargo, la modificación constante no se traduce en una mayor apropiación social de la Constitución. El 88% de los encuestados cree que la Constitución se cumple “poco” o “nada”, lo que enfatiza la falta de derechos efectivos y justicia en su aplicación. Este problema se enmarca no solo en la redacción del texto, sino también en las instituciones y estructuras políticas. A pesar de esta insatisfacción, la mayoría de la población no demanda una nueva Constitución, preferiendo cambios parciales o mantenerla tal como está. Este fenómeno refleja una falta de urgencia por corregir el documento, pero también revela una contradicción cultural: el 62% opina que los ciudadanos deberían parti

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota