Las intensas lluvias en la capital mexicana generan retrasos en el transporte subterráneo, afectando el desplazamiento de miles de pasajeros durante esta jornada. La Ciudad de México enfrenta una jornada marcada por intensas precipitaciones que han llevado a la implementación de medidas de seguridad en varias líneas del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro. Desde horas tempranas, el servicio en las líneas 2, 3, 8, 9, A y 12 ha operado a baja velocidad, debido a las condiciones adversas en las vías provocadas por la lluvia constante. La marcha de seguridad, un protocolo establecido para garantizar la protección de usuarios y conductores durante condiciones peligrosas, consiste en el desplazamiento controlado y a baja velocidad de los trenes. Aunque indispensable para evitar incidentes, esta medida genera retrasos y congestión en el sistema de transporte, impactando a miles de viajeros en su desplazamiento por la ciudad. Es importante destacar que el Servicio Meteorológico Nacional ha pronosticado lluvias con descargas eléctricas y granizo para la mayor parte del día, reforzando la probabilidad de que estas medidas se mantengan o intensifiquen en las próximas horas. La infraestructura del metro, diseñada para responder a diferentes escenarios climáticos, demuestra la necesidad de un mantenimiento constante y protocolos estrictos para operar ante emergencias climáticas. Dada la alta vulnerabilidad de la red ferroviaria ante fenómenos naturales, las autoridades llaman a los usuarios a tomar precauciones y prever tiempos adicionales en sus desplazamientos, garantizando así su seguridad y minimizando las molestias.
