Una de las lluvias más fuertes en décadas provocó grave afectación a viviendas y familias en ambas regiones, con acciones de apoyo y limpieza en marcha. Las recientes precipitaciones atípicas en la región despertaron alarmas ante su intensidad histórica, con registros de hasta 91 milímetros en la zona oriente de la Ciudad de México. Estas lluvias provocaron inundaciones significativas en alcaldías como Iztapalapa, Tláhuac y Gustavo A. Madero, además de afectar municipios del Estado de México como Los Reyes, La Paz y Nezahualcóyotl, siendo este último el más afectado por su vulnerabilidad ante eventos meteorológicos extremos. La magnitud del fenómeno llevó a la evacuación total de residentes en zonas inundadas desde primeras horas, permitiendo el inicio de labores de limpieza y desinfección de calles, cisternas y áreas públicas. Ante la magnitud de los daños, las autoridades han anunciado apoyos económicos directos a las familias afectadas, además de una inversión conjunta de 100 millones de pesos para atender la situación. El gobierno federal y local continúan movilizando recursos para facilitar el sostenimiento de los hogares afectados, muchos de los cuales sufrieron la pérdida de enseres básicos y necesitan reconstruir su rutina diaria. La intensidad de las lluvias muestra la tendencia creciente a eventos meteorológicos extremos atribuidos al cambio climático, que incrementa la vulnerabilidad urbana y requiere planes de mitigación y atención temprana. La coordinación entre distintas instancias y la participación ciudadana serán fundamentales para afrontar futuras contingencias de esta naturaleza y reducir el impacto en comunidades vulnerables.
