Manifestantes por derechos humanos, movilidad y laborales bloquean vías en la Ciudad de México y el Estado de México, generando importante congestión. Este 29 de octubre, diversas movilizaciones en la Zona Metropolitana del Valle de México han provocado significativos afectaciones en la circulación vehicular. Habitantes de Jilotzingo, en el Estado de México, realizaron una marcha hacia el Palacio Nacional para exigir acciones contra la desaparición de personas y denunciar violaciones a derechos humanos vinculadas a fosas clandestinas en su municipio. Paralelamente, representantes del sector estudiantil del Instituto Politécnico Nacional tomaron la estación Lindavista del Metro para exigir mejoras en infraestructura, transparencia en el uso de recursos y atención a casos de acoso en los planteles. De manera simultánea, comerciantes y transportistas en varias autopistas y casetas de peaje bloqueaban accesos principales en demanda de frenar presuntas persecuciones y delitos atribuidos a la Fiscalía del Estado de México. La concentración del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Paseo de la Reforma también impactó la movilidad, con una manifestación en defensa de la universidad pública y mejoras salariales. Además, piperos del Valle de Cuautitlán retuvieron parcialmente la caseta México–Querétaro por incumplimientos en acuerdos previos, permitiendo solo un carril. Estas protestas reflejan la compleja dinámica social y política en la región, donde diversos sectores exigen atención a sus demandas y un mayor diálogo con las autoridades. La congestión provocada por estas movilizaciones afecta a miles de usuarios, destacando la importancia de la gestión eficiente del orden público y la comunicación en estos casos.
