Un servicio no autorizado en motocicleta dejó a una mujer con fractura expuesta tras un choque en el Periférico; las plataformas operan en ilegalidad y sin garantías para usuarios. Alrededor de las nueve y media de la mañana, Genn Taft solicitó un mototaxi mediante una aplicación móvil para desplazarse a su trabajo en Polanco, debido al congestionamiento vial en Naucalpan. Lo que parecía una opción rápida terminó en una situación de riesgo cuando el conductor, sin permisos oficiales, perdió el control en el Periférico cerca de Conscripto y la moto se desvió hacia los muros de contención, provocando una fuerte caída. La víctima sufrió una fractura expuesta en la rótula de la pierna izquierda y tuvo que esperar casi una hora una ambulancia privada que la trasladara a la Cruz Roja, después de que el conductor no se detuvo y huyó del lugar. Las motocicletas operadas por plataformas como Uber y DiDi, en particular en modalidad mototaxi, están en un estado de ilegalidad según la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, ya que carecen de los permisos necesarios para transportar pasajeros. La autoridad local ha advertido sobre los riesgos en materia de seguridad y ha iniciado acciones jurídicas para frenar este tipo de servicios, que representan un alto porcentaje de accidentes viales y mortalidad en motos, con 225 fallecimientos en el primer semestre de 2025 en la capital. Pese a los riesgos, estas plataformas continúan ofreciendo viajes en motos sin la debida regulación ni seguros claros para los usuarios. Tras el incidente, Genn permaneció en recuperación, enfrentando costos médicos sin una respuesta concreta por parte de la empresa. Uber solo se comunicó mediante mensajes automatizados y la aseguradora aún no ha resuelto su reclamación, generando incertidumbre sobre la protección en casos de accidentes en estos servicios ilegales. La situación revela una laguna legal que pone en riesgo la integridad de los usuarios y la responsabilidad de las plataformas digitale
