La inversión en transporte público, ciclovías y proyectos en zonas periféricas marcan la estrategia del gobierno capitalino para mejorar la movilidad urbana. El gobierno de la Ciudad de México ha anunciado un incremento en los recursos destinados a mejorar la infraestructura del transporte público, enfocándose en la modernización del Sistema de Metro y en la expansión de sistemas de movilidad sostenible. La Línea 3 del Metro se encamina a una renovación profunda programada para finales de 2026, tras procesos de licitación en 2024, con intervenciones que buscan resolver problemas estructurales acumulados en décadas. Sin embargo, expertos señalan que solucionar los obstáculos del sistema requiere no solo inversión en infraestructura, sino también en aspectos operativos, administrativos y sindicales que afectan su funcionamiento constante. Paralelamente, la estrategia del gobierno capitalino incluye la expansión de ciclovías, con proyectos emblemáticos como la nueva ciclo ruta Gran Tenochtitlán, que fortalecerá la conectividad en Tlalpan, y la renovación de vías existentes para promover el uso de bicicletas. Además, el sistema Ecobici alcanzó récords de uso, con más de 9,300 bicicletas y 689 estaciones, contribuyendo a la reducción de emisiones de carbono. La implementación de sistemas de transporte en zonas periféricas también avanza con la construcción de nuevas líneas Cablebús y trolebuses, buscando democratizar el acceso a servicios eficientes en localidades menos atendidas. La llegada de nuevos trenes ligeros y la modernización del Trolebús en estas áreas refuerza la apuesta por un transporte más inclusivo y sostenible en toda la ciudad. Este enfoque estratégico refleja un esfuerzo integral por transformar la movilidad urbana, priorizando la seguridad, la protección ambiental y la ampliación del acceso a servicios de transporte de calidad en toda la metrópoli.
