La inversión en infraestructura, transporte y movilidad busca ampliar servicios y mejorar la seguridad en zonas centrales y periféricas de la capital mexicana. La Ciudad de México continúa impulsando proyectos destinados a modernizar y ampliar su sistema de transporte público y movilidad sustentable. Entre las iniciativas destaca la renovación de la Línea 3 del Metro, que arrancará con trabajos de ingeniería en 2025 y concluirá las obras mayores a finales de 2026, para resolver problemas estructurales y operativos que llevan años afectando su funcionamiento. La estrategia integral contempla también una inversión significativa en ciclovías, con la creación de 300 kilómetros nuevos y la renovación de otras 553, además de una red de bicicletas eléctricas que alcanzó récords de uso, promoviendo alternativas sostenibles y seguras para los usuarios. En el ámbito del transporte en periferia, se proyectan cinco nuevas líneas de Cablebús, con tres en etapas de planificación avanzada y otras aún en proceso. Paralelamente, se avanza en la expansión del sistema de trolebuses eléctricos, con la construcción de la Línea 13 que conectará la zona sur con lugares emblemáticos como el Estadio Azteca. La adquisición de trenes ligeros y la modernización de subestaciones eléctricas apoyan este proceso, que busca descentralizar la movilidad y atender zonas tradicionalmente desatendidas. Especialistas consideran que la profesionalización del transporte concesionado y la mejora de la infraestructura en periferia son pasos cruciales para alcanzar una movilidad más inclusiva y eficiente en la capital. Todo esto refleja un esfuerzo coordinado para enfrentar no solo los retos estructurales del transporte público, sino también para impulsar una movilidad más segura, accesible y ecológica en toda la ciudad.
