La capital mexicana implementa sanciones económicas y un nuevo permiso para conductores que transporten materiales tóxicos, reforzando la seguridad vial y ambiental. Recientemente, la Ciudad de México amplió su legislación en materia de tránsito para fortalecer el control sobre la movilidad y la seguridad en el transporte de sustancias peligrosas. Las modificaciones en el Reglamento de Tránsito establecen sanciones económicas que varían según la gravedad de la infracción, con multas que pueden alcanzar los 67 mil pesos —equivalentes a 600 UMA, considerando el valor actual de cada unidad en la capital—. Estas multas se aplican únicamente a vehículos que transportan materiales tóxicos o peligrosos y buscan reducir riesgos asociados al manejo indebido de estos productos. Entre las principales nuevas restricciones, se fija un límite de velocidad de 30 km/h para los vehículos de este tipo, además de prohibirles circular por vías de acceso controlado. El incumplimiento puede acarrear sanciones de hasta 600 UMA, dependiendo de la infracción. Además, se introdujo la licencia E13, un requisito obligatorio para conductores que operen en estos traslados dentro de la ciudad. Para obtenerla, los operadores deben tener al menos tres años de antigüedad en una licencia tipo A y acreditar conocimientos específicos sobre la operación segura de vehículos cargados con sustancias peligrosas. La regulación también demanda la obtención de un dictamen de seguridad para los vehículos involucrados, emitido por las autoridades competentes, con el objetivo de garantizar un transporte responsable y reducir accidentes en zonas urbanas. Este marco normativo forma parte de los esfuerzos recientes de la administración por proteger a la población y al medio ambiente, promoviendo un transporte más seguro y regulado en la ciudad, especialmente para sectores que manejan mercancías peligrosas. La implementación de estas sanciones y requisitos busca incentivar el cumplimiento, reducir incidentes y garant
