La creación de suelos artificiales a partir de desechos orgánicos e inorgánicos busca revitalizar áreas urbanas y reducir la contaminación en la capital mexicana. Desde 2019, un equipo de especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México ha puesto en marcha un proyecto innovador que transforma residuos urbanos en tecnosuelos, una solución sustentable para el manejo de basura y la restauración de espacios verdes. Estos suelos artificiales, elaborados mediante la mezcla de materiales como cascajo, residuos de jardinería, compost y materiales de construcción reciclados, buscan imitar procesos naturales y favorecer la infiltración de agua en zonas altamente pavimentadas de la capital. La iniciativa responde a la problemática de la alta generación de residuos en la Ciudad de México, donde diariamente se producen aproximadamente 14 mil toneladas, siendo en su mayoría orgánicos e inorgánicos. La utilización de estos desechos en la elaboración de tecnosuelos ayuda a reducir el impacto ambiental, promover la reforestación urbana y mejorar la gestión del agua, principalmente para recargar los mantos acuíferos que abastecen al 70% del consumo de la ciudad. El proyecto también contempla la colaboración con diferentes instituciones, incluyendo la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural, con quienes han logrado implementar superficies de tecnosuelos en parques y camellones. Estas áreas permiten el crecimiento de especies urbanas y especies que respondieron positivamente en viveros, como sauces y fresnos, además de facilitar la revegetación en zonas antes pavimentadas, favoreciendo una recuperación ecológica integral en el entorno capitalino. A través de estos esfuerzos, se busca convertir los desechos en recursos valiosos, promoviendo la economía circular y el cuidado del medio ambiente en una de las urbes más densamente pobladas del continente.
