El sector transportista de la capital pide un aumento de dos pesos y apoyo estatal ante costos operativos que superan las tarifas actuales, afectando su viabilidad. La economía del transporte concesionado en la Ciudad de México enfrenta una crisis estructural que pone en riesgo su continuidad. Con costos operativos que superan los 15 pesos por pasajero, incluyendo gastos en mantenimiento, combustibles, sueldos, impuestos y financiamiento, los transportistas solicitan un ajuste en la tarifa básica, proponiendo un aumento de dos pesos, además de un subsidio gubernamental que cubra la diferencia. Esta medida busca equilibrar las finanzas del sector, actualmente afectado por una demanda que no logra recuperarse totalmente tras la pandemia y un crecimiento vehicular que ha incrementado la congestión y la competencia entre transportes. La falta de políticas públicas que prioricen el transporte de pasajeros y la desigualdad en el subsidio a diferentes sistemas agravan la situación. Expertos y transportistas coinciden en que un modelo sustentable requiere una combinación de apoyos económicos y eficiencia tecnológica para garantizar un servicio digno y viable para los usuarios y operadores.
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