Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. - Guadalupe Berenice Alegría Ramírez, visitadora adjunta de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), denunció su despido injustificado el pasado 7 de octubre, junto con más de 30 trabajadoras de la institución. Alegría Ramírez, quien ingresó a la CEDH el 1 de enero de 2000 tras ganar un concurso de oposición, se encontraba asignada a la visitaduría adjunta regional de San Cristóbal.
La exfuncionaria indicó que su despido es parte de un contexto de hostigamiento laboral que ha afectado a mujeres, especialmente a aquellas embarazadas y madres lactantes. Alegría Ramírez vivió una situación crítica en febrero, cuando, a pesar de su delicado estado de salud, se le ordenó viajar a Tuxtla para un cambio de adscripción. Se negó, respaldada por un diagnóstico médico, lo que provocó más represalias laborales.
Su caso generó una ola de solidaridad entre trabajadores de distintas delegaciones de la CEDH en San Cristóbal, Palenque, Tapachula y Pichucalco, quienes, aunque no pudieron asistir a la conferencia de prensa que ofreció en Tuxtla, apoyaron su llamado a poner fin al abuso. Durante la conferencia, solicitó al presidente de la CEDH, Horacio Culebro Borrayas, terminar con lo que describió como una “campaña de arbitrariedad”.
La organización 50+1 expresó su preocupación por el despido y las condiciones en las que se formalizó. Indicaron que Alegría Ramírez tuvo que firmar documentos donde se le exigía renunciar a cualquier acción legal. "Ninguna mujer debería enfrentar condiciones adversas por ejercer su maternidad", afirmaron en un comunicado.
El caso de la exvisitadora adjunta continúa siendo evaluado, y se espera una respuesta por parte de las autoridades de la CEDH para garantizar el respeto a sus derechos laborales.
Con información de eluniversal.com.mx

