Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación interrumpieron eventos oficiales en dos estados para exigir cambios en leyes y condiciones laborales, evidenciando tensiones con el gobierno federal. En dos jornadas consecutivas, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) llevó a cabo manifestaciones que afectaron las actividades oficiales de la presidenta Claudia Sheinbaum en los estados de Oaxaca y Chiapas. La primera acción ocurrió en San Pedro y San Pablo Teposcolula, en la región Mixteca oaxaqueña, donde maestros disidentes interrumpieron una presentación gubernamental centrada en la mejora de infraestructura y programas sociales, expresando su rechazo a la reforma educativa y la Ley del ISSSTE, además de reclamar atención a sus demandas laborales. La presencia de la protesta generó retrasos en la agenda de la mandataria, quien optó por mantener una postura de diálogo en medio del ruido. El segundo incidente sucedió en Chiapas, donde docentes de la CNTE interceptaron la camioneta de Sheinbaum durante su visita al Hospital General de Zona Número 13 del IMSS. Los maestros entregaron un documento con sus peticiones y colgaron lonas con mensajes de advertencia, incluyendo el riesgo de dificultar eventos internacionales como el Mundial de Fútbol de 2026 si no se atendían sus demandas. La mandataria firmó los oficios y se mostró dialogante, reiterando el interés del gobierno en mantener abierto el canal de comunicación con los sindicatos del magisterio. Este tipo de acciones reflejan las tensiones persistentes entre el sector educativo disidente y el gobierno federal, que aún enfrentan desafíos en la implementación de políticas laborales y educativas. La CNTE ha anunciado que continuará con movilizaciones y ha amenazado con boicots a eventos internacionales si no se resuelven sus reclamaciones, en un contexto donde las negociaciones y el diálogo social son fundamentales para lograr avances sostenibles en las reformas estruct
