La historia de Yuli, quien convirtió su crisis emocional en una transformación espiritual profunda en San Cristóbal de las Casas, refleja el crecimiento de la comunidad musulmana en la región. Hace más de una década, Yuli Davei Hernández Mayo dejó su comunidad natal en Benemérito de las Américas, en el estado de Chiapas, para continuar sus estudios superiores en San Cristóbal de las Casas. Tras obtener dos carreras y actualmente cursar una maestría en Ciencias, su verdadera transformación personal ocurrió en medio de la pandemia, momento en el que enfrentó una depresión severa. La búsqueda de apoyo emocional la llevó a visitar una mezquita local junto a un amigo, y esa experiencia marcó un cambio fundamental en su vida. Al ingresar al templo musulmán, Yuli experimentó una sensación de paz que no había hallado antes, lo que la motivó a profesar la fe islámica en noviembre de 2022. Desde entonces, ha adoptado prácticas como seguir una alimentación halal y usar el velo, decisiones que ha tomado con serenidad y convicción. Su proceso no fue fácil, especialmente en una región donde la presencia musulmana aún es incipiente, pero su determinación la ha llevado a integrarse respetuosamente en una comunidad creciente. La historia de Yuli ejemplifica cómo una experiencia espiritual puede aportar equilibrio y sentido en la vida, incluso en momentos de crisis. Además, en Chiapas, la comunidad musulmana ha ido fortaleciéndose desde la llegada de inmigrantes españoles hace más de 30 años, consolidando una presencia que representa un símbolo de paz y resistencia en la región. La religiosidad musulmana, sustentada en valores de paz y convivencia, continúa ganando adeptos en un estado predominantemente católico, ofreciendo una alternativa de espiritualidad basada en la tolerancia y el respeto mutuo.
