Tapachula, Chiapas. - La llegada de 2,848 mexicanos deportados desde Estados Unidos a su país de origen se ha registrado en lo que va del año, tras ser trasladados a Guatemala como parte de una polémica política de repatriación. Estos migrantes fueron enviados en autobuses hacia su país tras ser expulsados de EE.UU., complicando su retorno, pues muchos estaban sorprendidos ante la falta de información sobre su traslado.
Los deportados expresaron su descontento por el trato que recibieron en Estados Unidos y señalaron que el procedimiento no les fue comunicado adecuadamente. La práctica de enviar a migrantes a terceros países antes de regresar a México ha generado críticas y quejas, pues implica un costo adicional para regresar a sus lugares de origen.
"Nos mandan sin avisar y eso nos deja en una situación difícil", señalaron algunos deportados al llegar a la frontera. Por este motivo, las autoridades mexicanas han solicitado a Estados Unidos que se reanuden las repatriaciones directas, evitando el desvío a países intermedios.
En su mayoría, los migrantes deportados aseguran haber sido detenidos en plena jornada laboral en Estados Unidos. La situación se complica aún más al ser llevados en autobuses al sur de México, lugar donde no tienen familiares ni recursos para continuar su viaje.
A pesar de las reiteradas quejas y la presión de las autoridades mexicanas, el gobierno estadounidense continúa con este procedimiento. La situación representa un desafío para el manejo de la migración y la atención que se brinda a los deportados en el contexto actual.
Con información de hispantv.com

