Productores del sur de México recurren a mano de obra extranjera ante escasez de trabajadores locales para el corte del grano. Tapachula, Chiapas. Productores de café en la región de Tapachula, Chiapas, han encontrado en migrantes haitianos y venezolanos la solución a la crítica escasez de mano de obra, permitiendo así la salvación de la actual cosecha del grano. Ante la falta de trabajadores locales, especialmente jóvenes que han emigrado a otras ciudades o Estados Unidos, cafetaleros han recurrido a personal extranjero para las labores de corte y procesamiento del café. La situación se ha vuelto crítica para la cafeticultura en esta zona fronteriza con Guatemala, donde la migración de jóvenes ha diezmado la fuerza laboral disponible en los campos. Roberto Tomasini Pérez, productor de café robusta, detalló a EFE que la dificultad para conseguir trabajadores de Guatemala y México ha sido notable este año. "Dejó de ser mínimo para ser altamente representativo. Empezamos con 10 que representó el 50 %, después llegaron 20 y después 30, hicimos una transición de mano de obra centroamericana, guatemalteca a haitianos, cubanos y venezolanos que es algo representativo", explicó Tomasini. Nara Irasema Pérez, otra cafetalera de la región, confirmó que la incorporación de personal migrante haitiano, aunque presenta desafíos de adaptación, es fundamental para el éxito de la cosecha. "No puede ser igual que los guatemaltecos que están acostumbrados, ellos esperan que la mata de café esté como en Brasil que pudieran cortar bastante, pero tienen que ir aprendiendo", reconoció. A pesar de las diferencias culturales y de experiencia, el esfuerzo y la disposición de los migrantes son valorados. Zacarías, un migrante haitiano que trabaja en las zonas altas de Tapachula en actividades relacionadas con el café, manifestó su satisfacción por encontrar empleo en el campo. "Tapachula está crítico no hay trabajo, aquí si hay mucho trabajo, acá hay comida de todo, nos quedamos a dormir, yo
