El sistema, que se formó en el océano Pacífico, genera lluvias intensas y oleaje en estados del sur y centro del país, con alerta preventiva en curso. La formación de la tormenta tropical Mario en el océano Pacífico marca el décimo segundo ciclón de la temporada en esa región. Originada a partir de una zona de baja presión vinculada con la onda tropical número 31, su trayectoria proyectada indica que continuará desplazándose hacia aguas abiertas del Pacífico, con potencial de fortalecimiento. La comunidad meteorológica mantiene vigilancia activa sobre su evolución, especialmente porque las condiciones atmosféricas favorecen su incremento de intensidad en las próximas horas. Por su ubicación inicial en las inmediaciones del sur-sureste de la desembocadura del río Suchiate, en la frontera entre México y Guatemala, las autoridades prevén que sus efectos impacten principalmente en Chiapas, Oaxaca y Guerrero, donde se anticipan lluvias torrenciales, incremento en el oleaje y posibles inundaciones en zonas vulnerables. A medida que el sistema avanza, las precipitaciones podrían extenderse hacia otros estados del occidente y centro del país, incluyendo Michoacán, Colima, Jalisco, Veracruz, Puebla e Hidalgo, generando condiciones de tormenta e inundaciones urbanas en algunos casos. La presencia de sistemas tropicales como Mario no solo impacta la costa, sino que también puede propagar nubosidad hacia zonas interiores, causando lluvias y eventos climáticos extremos en áreas urbanas. Ante la proximidad de la tormenta, las autoridades mexicanas han activado los protocolos de protección civil y alertas que varían desde niveles mínimos hasta máximos, en función del avance del ciclón. La recomendación central es seguir atentamente los boletines oficiales, preparar refugios, asegurar vínculos de comunicación y evitar desplazamientos en zonas inundables. La historia reciente de eventos meteorológicos en la región subraya la importancia de actuar con previsión, ya que fenómenos como
Temas:
