Un grupo de 45 internos considerados de alta peligrosidad fue trasladado al Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) número 15, ubicado en Villa Comaltitlán, Chiapas. Este movimiento se realizó el pasado viernes y marca el tercer envío de reos federales hacia esta entidad en lo que va del año.
Datos clave
- Cuándo: 1 de septiembre de 2026
- Dónde: Cefereso número 15, Villa Comaltitlán, Chiapas
- Cuántos: 45 internos de alta peligrosidad
- Año: 2026, con un total de 170 reos trasladados hasta la fecha
Este nuevo lote de reclusos se suma a los 170 internos enviados al penal chiapaneco durante 2026. Los primeros 30 reclusos llegaron en enero y en junio se añadió otro grupo de 95, todos condenados por delitos de alto impacto y vinculados con la delincuencia organizada. Este traslado fue realizado por una aeronave de la Guardia Nacional que llevó a los internos desde el Aeropuerto Internacional de Tapachula, resguardados por un operativo de seguridad compuesto por aproximadamente 50 elementos del sistema penitenciario.
¿Cuál es el objetivo de estos traslados?
Los traslados de reos de alta peligrosidad forman parte de la estrategia del Gobierno de México para redistribuir la población penitenciaria entre los centros federales de reinserción social. Esta medida busca despresurizar otras instalaciones y garantizar la seguridad en esos espacios, creando una mezcla controlada de internos.
Sin embargo, la llegada de estos internos ha generado preocupación entre sectores productivos y empresariales en Chiapas, quienes temen que un aumento en la cantidad de reclusos peligrosos repercuta negativamente en la seguridad de la región. Actualmente, el estado enfrenta desafíos relacionados con la violencia entre organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, que luchan por el control de rutas relacionadas con el tráfico de drogas y migrantes.
¿Por qué es relevante el Cefereso número 15?
El Cefereso número 15 ha sido identificado como uno de los principales centros receptores de internos federales transferidos desde otras partes del país. Esta instalación, localizada a aproximadamente 60 kilómetros de Tapachula, se ha convertido en un punto focal dentro del esquema nacional de seguridad penitenciaria.
Con el incremento en la llegada de reclusos de alto riesgo, las autoridades enfrentarán el reto de mantener no solo la seguridad dentro del penal, sino también en las comunidades que lo rodean. Continuarán monitoreando la situación para implementar medidas adecuadas que prevengan conflictos y aseguren la estabilidad en la zona.
Con información de meganoticias.mx

