La administración municipal tomó medidas tras una revisión que detectó la participación de familiares en la estructura gubernamental, en medio de críticas por nepotismo. En Tulancingo, las autoridades municipales concluyeron la separación de los padres del director de Prevención del Delito, después de que una revisión de la contraloría estatal señalara presuntas prácticas de nepotismo. La acción ocurrió en la primera quincena de octubre, tras una recomendación oficial que identificó la participación de los familiares en distintas áreas del gobierno local. Anteriormente, la alcaldesa justificó la contratación en respaldo político, pero la auditoría evidenció la necesidad de actuar ante posibles irregularidades. El director en cuestión, actualmente en recuperación tras un ataque armado que sufrió en septiembre, permanece en una situación de incapacidad médica. Aunque continúa en proceso de recuperación, no se ha determinado su continuidad laboral de manera definitiva. La ley protege a los empleados en situación de salud, por lo que su permanencia en el cargo será evaluada una vez que supere sus padecimientos. La revisión señalada también detectó otros casos similares en la administración, aunque con menor impacto. Este caso vuelve a poner en evidencia la problemática del nepotismo en la estructura gubernamental de Tulancingo, donde además se han registrado antecedentes similares. La transparencia y las medidas correctivas son consideradas fundamentales para fortalecer la confianza en la gestión pública local.
