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Chihuahua

Acusaciones de narcogobiernos durante marcha de Morena en Chihuahua

La marcha de Morena en Chihuahua evidencia la crisis de seguridad y derechos humanos en la Sierra Tarahumara.

Por Redacción1 min de lectura
La protesta evidencia problemas de seguridad y derechos humanos en la Sierra Tarahumara.
La protesta evidencia problemas de seguridad y derechos humanos en la Sierra Tarahumara.
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Chihuahua, Chihuahua. - La marcha del partido Morena en Chihuahua se convirtió en un escenario para expresar descontento hacia la gobernadora María Eugenia Campos Galván. Durante el evento, Patricia Castillo, representante de los pueblos rarámuri, denunció la situación crítica que viven en la Sierra Tarahumara, donde la violencia y la omisión del gobierno han afectado su territorio.

Castillo subrayó que la vigilancia en la zona no protege a las comunidades originarias, sino que está diseñada para intereses externos. A pesar de la presencia de senadores de Morena y otras autoridades locales durante la marcha, no se abordaron problemas como el desplazamiento forzado, la tala ilegal y otros delitos ambientales que han exacerbado la lucha por el control territorial.

Se mencionó la Plataforma Centinela, una estrategia de seguridad estatal bajo la dirección de Gilberto Loya, cuyo objetivo es colaborar con agencias federales. No obstante, durante la movilización, solo se observó una patrulla y pocas medidas de seguridad. La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, destacó que esta marcha representa el inicio de un proceso para desaforar a Campos Galván, argumentando que su administración ha facilitado la intromisión de la CIA en asuntos locales.

Las manifestaciones también dieron pie a tensiones con el Partido Acción Nacional (PAN). Mientras miles de personas se unieron a la marcha, algunos opositores criticaron la presencia de líderes de Morena. A pesar de la disparidad en las cifras de asistencia, que oscilaron entre 3 mil y 20 mil personas, el evento mostró una clara división política y social en la región.

Además, la marcha enfrentó bloqueos por parte de agricultores vinculados al PAN, quienes intentaron impedir el ingreso de participantes, argumentando que no tienen derecho a exigir la renuncia de la gobernadora. Estos incidentes resaltan la polarización política y los retos en la Sierra Tarahumara, donde persisten preocupaciones sobre la seguridad y el respeto a los derechos de los pueblos originarios.

Con información de proceso.com.mx

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