La movilización busca frenar una legislación que podría limitar la participación estatal en la gestión hídrica en la región y afecta a los productores locales. En una muestra de inconformidad, agricultores de Chihuahua se congregaron en las instalaciones del Congreso de la Unión para expresar su rechazo a la propuesta de la nueva Ley de Aguas Nacionales. La manifestación, que ocurrió alrededor del mediodía, tenía como objetivo llamar la atención de los legisladores sobre los posibles impactos de la legislación en la administración del recurso hídrico en la entidad, conocida por su fuerte sector agrícola. La principal preocupación de los agricultores radica en que la normativa vigente limitaría la autonomía local al centralizar decisiones en el gobierno federal, específicamente en la gestión y transmisión de derechos sobre concesiones de agua. Este enfoque, aseguran, podría reducir significativamente la participación de las comunidades en la administración del recurso, afectando directamente a productores que dependen del acceso justo y transparente del agua para sus actividades. La movilización incluyó consignas claras en contra del proyecto, y una de las participantes, Alexa Jiménez, resaltó que la ley no debe convertirse en un instrumento de centralización que criminalice a los agricultores. Además, expresó que la protesta busca garantizar una gestión hídrica más equitativa y controlada por las propias comunidades, especialmente en Chihuahua, donde la infraestructura de inspección es limitada, con apenas cinco inspectores para supervisar 67 municipios. Otros participantes advirtieron que, en su forma actual, la ley no contempla un reglamento preciso, lo que aumenta el riesgo de que las decisiones gubernamentales se tomen de forma arbitraria. Por ello, solicitaron a los legisladores chihuahuenses acudir a la próxima sesión del Congreso para aclarar su postura y argumentar su voto. Este tipo de movilizaciones refleja la creciente preocupación en diversas regiones de
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