Los nuevos miembros asumirán cargos por seis años, fortaleciendo la gestión y control del presupuesto y recursos del sistema judicial en la entidad. En un paso significativo para la modernización del sistema judicial en Chihuahua, recientemente se oficializó la integración de la llamada Alta Sala del Poder Judicial del estado. Este órgano, compuesto por cinco integrantes designados por diferentes poderes, tendrá a su cargo funciones de supervisión, administración de recursos y regulación de personal, con un mandato de seis años, sin posibilidad de reelección. La composición incluye propuestas tanto del Poder Ejecutivo como del Legislativo y del propio Poder Judicial, asegurando un equilibrio institucional fundamental para la autonomía y eficiencia del sistema. El órgano tendrá bajo su control áreas clave como la gestión administrativa, la formación judicial, la defensoría pública y la administración de bienes del poder, además de establecer los lineamientos para la modernización tecnológica y la transparencia. La creación de la Alta Sala responde a la necesidad de fortalecer la independencia y la capacidad de gestión en la impartición de justicia, además de garantizar un manejo responsable de los recursos públicos, incluyendo la asignación de al menos el 2% del presupuesto estatal a las funciones judiciales. Expertos en justicia destacan que esta estructura permitirá una mayor supervisión y eficiencia en la administración judicial, además de aportar estabilidad a los procesos administrativos y presupuestarios que impactan directamente en la calidad del servicio judicial en Chihuahua. La incorporación de estos integrantes marca un paso importante hacia la consolidación de un sistema judicial más transparente, autónomo y moderno en la región.
