La reforma busca modernizar la autonomía, fortalecer la gestión y elevar el presupuesto del Poder Judicial en Chihuahua. Recientemente, las comisiones legislativas de Chihuahua dieron su respaldo a la nueva Ley Orgánica del Poder Judicial, un paso decisivo para fortalecer la estructura y la independencia del sistema judicial en la entidad. Esta iniciativa, que fue presentada en agosto pasado, busca implementar cambios fundamentales en la gestión y funcionamiento del Poder Judicial local, alineándose con reformas nacionales en materia de justicia. Uno de los principales aspectos de la reforma es la creación de dos instituciones clave. La primera es el Tribunal de Disciplina Judicial, compuesto por magistrados electos mediante voto popular, encargado de sancionar conductas indebidas dentro del sistema. La segunda es el Órgano de Administración Judicial, responsable de administrar recursos, gestionar personal y actualizar procesos tecnológicos, conformado por representantes del Poder Judicial, del Legislativo y del Ejecutivo. Además, la propuesta establece que el presupuesto del Poder Judicial para Chihuahua no será menor al 2% del Presupuesto de Egresos del Estado, asegurando recursos suficientes para fortalecer su funcionamiento. Otras funciones relevantes incluyen la capacitación del personal, la supervisión de bienes y la modernización digital, aspectos fundamentales para adaptarse a los desafíos actuales. De aprobarse en el Pleno, se espera que los nuevos magistrados del Tribunal Superior de Justicia y del Tribunal de Disciplina Judicial asuman funciones en septiembre de 2025. La iniciativa también regula la instancia ante la cual podrán recurrirse las decisiones del OAJ, limitando recursos posteriores ante el Tribunal Superior para agilizar la resolución. Complementariamente, la ley oficializa la creación de diversos organismos especializados, como institutos de formación, defensoría pública y unidades de peritos y traductores, con la finalidad de profesionalizar
