La Fiscalía Federal acusa al exgobernador de Chihuahua por desvío de casi 74 millones de pesos y solicita su ingreso a prisión preventiva. César Duarte Jáquez, quien gobernó el estado de Chihuahua de 2010 a 2016, quedó formalmente vinculado a proceso el domingo 14 de diciembre por operaciones con recursos de origen ilícito, por una cantidad cercana a los 74 millones de pesos. La jueza federal estableció un plazo de seis meses para completar las investigaciones, y Duarte permanecerá en el penal del Altiplano en el Estado de México, a pesar de que la Fiscalía General de la República solicitó un periodo de cuatro meses para la indagatoria. Los registros indican que la suma desviada forma parte de un desfalco total de aproximadamente 97 millones de pesos, los cuales Duarte habría dirigido desde 2011 a 2013 hacia cuentas en la Unión Ganadera División del Norte y Financiera División del Norte, donde figuraba como socio principal. Esta operación fue detectada durante las investigaciones que buscan esclarecer un entramado de corrupción en Chihuahua, en el cual el exgobernador habría utilizado sus influencias para facilitar la transferencia ilícita de fondos. El 8 de diciembre, Duarte fue arrestado afuera de su domicilio en Jardines de San Francisco por elementos de la Fiscalía, en cumplimiento de una orden de aprehensión. Durante la audiencia inicial, la Fiscalía solicitó prisión preventiva argumentando que existe un riesgo sustancial de que Duarte pudiera fugarse, apoyado por una supuesta red de ayuda que facilitaría su fuga, dada su influencia durante su mandato. La jueza aseveró que su trayectoria y recursos ilegales hacen plausible que el exgobernador tenga la capacidad y los medios para mantenerse oculto y evadir la justicia. Este caso evidencia las profundas investigaciones en curso contra políticos y exfuncionarios relacionados con diversos delitos financieros en México. La vinculación a proceso en este contexto representa un paso decisivo en los esfuerzos por fortal
