A pesar de la sequía, el estado lidera en servicios de agua y avanza en obras para fortalecer el suministro en distintas regiones. El estado de Chihuahua ha logrado que el 93 por ciento de las viviendas cuenten con acceso a agua potable en sus hogares, incluso en medio de condiciones de sequía prolongada que han afectado la región en los últimos años. Las autoridades locales han invertido en infraestructura y programas de captación de agua, como la construcción y modernización de sistemas de bombeo y el suministro mediante pipas en zonas rurales, para garantizar la distribución del recurso en comunidades remotas. Pese a la falta de lluvias abundantes, las presas principales aún mantienen niveles bajos, por lo que las precipitaciones pronosticadas en los próximos meses son fundamentales para la recuperación de los cuerpos de agua. La inversión estatal y federal ha superado los 2 mil millones de pesos en el actual sexenio, enfocada en ampliar la cobertura y mejorar la calidad del servicio en ciudades como Chihuahua, Juárez, Delicias y Parral. Aunque el consumo para uso humano está asegurado, la disponibilidad para actividades agrícolas todavía enfrenta limitaciones, especialmente para ciclos completos de riego. La tendencia actual muestra avances significativos en la reducción de problemas de distribución, pero la sequía hidrológica persiste, demandando mayor atención en la gestión del recurso y en la inversión para fortalecer la resiliencia de las comunidades.
Temas:
