Maru Campos advierte que la legislación impactaría la economía y el suministro hídrico en la región, solicitando a legisladores de Morena votar en contra. La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, expresó su preocupación por la definición de una nueva legislación sobre el agua que todavía está en debate en la Cámara de Diputados. La mandataria destacó que la normativa podría tener efectos negativos en el abastecimiento hídrico y en la economía del estado, afectando tanto a Ciudad Juárez como a otros municipios. La legisladora hizo un llamado a los representantes de Morena para que se abstengan o progresen en votar en contra de la ley, con el respaldo de que la legislación podría limitar los recursos hídricos necesarios para actividades productivas y el desarrollo regional. Este escenario refleja una tensión entre las necesidades locales y las políticas nacionales en materia de gestión hídrica, un tema que ha sido prioritario en Chihuahua debido a la creciente sequía y la demanda por recursos sostenibles. Diversos actores regionales han insistido en la importancia de que la discusión legislativa considere los impactos económicos y sociales, buscando modificaciones que protejan el abastecimiento y fomenten la inversión. La postura de las autoridades locales subraya la importancia de decisiones que prioricen el bienestar de la población y la economía de la entidad ante las posibles reformas en materia de recursos naturales. Con esta postura, Chihuahua busca evitar que la ley limite la distribución de agua, recurso esencial para la agricultura, la industria y el consumo cotidiano, en un contexto donde la gestión eficiente de los recursos hídricos es clave para afrontar el cambio climático.
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