La Boquilla, Chihuahua. - Recientemente, la presa La Boquilla se ha convertido en el centro de intensos conflictos relacionados con el agua, incluyendo actos de violencia que han dejado una víctima mortal. La situación ha llevado a un aumento en la vigilancia por parte de agricultores, temerosos del arribo de la Guardia Nacional (GN).
El conflicto por el agua, en el contexto del cumplimiento del tratado entre México y Estados Unidos, ha marcado una creciente tensión en la región. Los agricultores han reportado un incremento en la vigilancia y seguridad tras la trágica muerte de Yessica Silva, quien fue herida por un elemento de la GN durante la toma de la presa.
Autoridades locales y miembros del gobierno, incluido el gobernador Javier Corral, han solicitado atención urgente a los problemas de la presa. Desde el 7 de septiembre, Corral ha instado al presidente Andrés Manuel López Obrador a actuar para solventar la disputa por el agua, subrayando la necesidad de cerrar válvulas para evitar mayores desastres.
En paralelo, la GN ha enfrentado críticas luego de que su comandante, Luis Rodríguez Bucio, atribuyó el incidente con Yessica a la detención de personas armadas que amenazaban a los elementos de la fuerza. La trágica pérdida ha resonado entre la comunidad, que exige justicia y se hace eco de un creciente clamor por la resolución de las tensiones en la zona.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha alertado sobre los daños en las instalaciones de La Boquilla, que ascienden a más de 100 millones de pesos. Los actos de vandalismo han comprometido la infraestructura de la presa, cuya reparación se estima que tomará al menos tres meses.
Con información de infobae.com

