Chihuahua, Chihuahua. – La Guardia Nacional, institución encargada de la seguridad pública en el país, enfrenta un preocupante historial de acusaciones delictivas contra sus elementos. Estos incidentes van desde homicidios y violaciones hasta delitos relacionados con el crimen organizado, generando dudas sobre la integridad de algunos de sus integrantes. Uno de los casos recientes que ha puesto el foco en esta problemática es el de un oficial y un exoficial de la Guardia Nacional presuntamente involucrados en un homicidio ocurrido en Riberas del Sacramento. Este suceso se suma a una lista de otros hechos que han involucrado a miembros de la corporación. En mayo de 2022, un oficial fue acusado de violar a una mujer en Ciudad Juárez. Tan solo unos meses después, en enero de 2023, once elementos fueron procesados por la muerte de dos civiles en la región de Jiménez. Estos incidentes reflejan un patrón preocupante de conductas ilícitas. Uno de los eventos más notorios tuvo lugar el 15 de enero de este año en Villa Matamoros, donde elementos de Gente Nueva del Cártel de Sinaloa atacaron a un convoy de la Guardia Nacional. Días después, el 21 de enero, se logró la detención de 16 presuntos implicados, entre los que se encontraban cuatro exmilitares. De estos, dos desertores de la propia Guardia Nacional y dos del Ejército, quienes presuntamente actuaban bajo las órdenes de mandos del cártel en la región de Parral. Los dos exoficiales de la Guardia Nacional identificados en este contexto son Daniel Iván G.T., de 44 años, originario de Gómez Palacio, Durango; y Francisco Guerrero G.C., de 25 años, oriundo de Parral. Otro lamentable suceso data del 8 de septiembre de 2010, durante la llamada “Guerra del Agua”, en Lázaro Cárdenas, Michoacán. Jessica Silva perdió la vida y seis oficiales de la Guardia Nacional fueron acusados de su homicidio. Aunque fueron trasladados a una prisión militar en Mazatlán, Sinaloa, el proceso judicial resultó en la vinculación de solo un sargento,
