Chihuahua. - Maru Campos, actual gobernadora del estado, se encuentra en medio de una crisis política significativa. La noticia sobre la participación de agentes de la CIA en el decomiso de un importante laboratorio de drogas sintéticas ha generado un torrente de presiones y una investigación por parte de la Fiscalía General de la República (FGR), que se considera una posible “violación a la seguridad nacional”.
Es crucial aclarar los detalles sobre la presencia extranjera en la Sierra Tarahumara. A pesar de esta situación, no se debe pasar por alto el hecho de que se llevó a cabo una operación exitosa contra el crimen organizado, lo que evidencia la eficacia de las acciones policiales y ministeriales en la región.
Hasta ahora, no hay evidencia que sugiera que la gobernadora estaba informada sobre el operativo, el cual es responsabilidad de cuerpos especializados como la FGR y la Agencia Estatal de Investigación. Campos ha navegado esta tormenta política con un enfoque en la transparencia y la legalidad, defendiendo su papel en el gobierno del estado.
Al mismo tiempo, se observa un claro interés político por parte de Morena, que busca desacreditar al Partido Acción Nacional (PAN) y tener influencia en la elección de 2027. Las movilizaciones que están organizando se enfocan en la figura de la gobernadora y sus decisiones.
Maru Campos ha logrado mantener un respaldo social considerable, lo que refleja su capacidad para generar confianza entre los ciudadanos. A lo largo de su carrera política, ha tejido alianzas y fomentado el voto útil al colaborar con otros partidos, lo que la posiciona como una figura clave en el panorama político de Chihuahua, en una región con una rica historia democrática y de activismo social.
Con información de razon.com.mx

