La bancada del PAN en el Congreso de la Unión rechaza acusaciones de acaparamiento y busca proteger a comunidades rurales afectadas por la legislación hídrica. En una reciente conferencia de prensa, integrantes del Partido Acción Nacional (PAN) reafirmaron su postura en contra de la reforma a la Ley de Aguas Nacionales y la Ley General de Aguas, aprobadas en la legislatura federal. La bancada panista aseguró que la oposición a estas leyes responde a un intento de proteger a pequeños productores y comunidades rurales, especialmente en estados como Chihuahua, donde el sector agrícola emplea a aproximadamente 180 mil familias. De ellas, cerca de 83 mil trabajan sin un salario formal, lo que detalla la importancia de garantizar su acceso y protección frente a cambios legislativos. Durante el debate, el PAN desmintió las acusaciones de que la Reforma favorece a quienes acaparan o sobreexplotan el recurso hídrico, argumentando que su objetivo es salvaguardar a los pequeños agricultores tradicionales. En ese contexto, el coordinador parlamentario del partido anunció que se promoverán actividades educativas y debates en instituciones académicas para informar a la población sobre las implicaciones de la legislación aprobada. También destacaron el respaldo a iniciativas que buscan blindar a Chihuahua frente a posibles leyes federales que puedan limitar el uso del agua en el estado, que posee una extensa actividad agrícola dependiente del recurso hídrico. Este pronunciamiento surge en un contexto donde la gestión del agua se ha convertido en una cuestión clave para la seguridad alimentaria y el desarrollo de las comunidades rurales en el país. El debate en torno a la normativa hídrica refleja la complejidad del equilibrio entre la protección del recurso natural y los derechos de los pequeños productores, un tema de relevancia nacional en medio de las crecientes demandas por el manejo sustentable del agua en México. La movilización del PAN busca posicionarse como defensora del
