La Policía Montada, consolidada en 1996, combina tradición y funcionalidad en tareas de patrullaje, rescate y participación cívica en Chihuahua. Desde su creación en agosto de 1996, la Policía Montada de Chihuahua ha sido un pilar de seguridad y presencia cultural en la región. Sus integrantes realizan patrullajes en áreas de difícil acceso, como cerros, arroyos y presas, además de participar en búsquedas de personas extraviadas y rescates en corrientes de ríos. La utilización del caballo en estas tareas permite una movilidad eficiente en zonas donde otros medios serían insuficientes, demostrando que la tradición ecuestre sigue siendo esencial en operaciones de seguridad pública. A lo largo de los años, el grupo ha ampliado su labor para incluir patrullas en vehículos y apoyar en operativos especiales, además de participar en eventos cívicos y festivales nacionales. Su presencia en actividades como la Cabalgata Villista y desfiles en la Ciudad de México refleja su papel como embajadores de la cultura norteña. También colaboran en tareas de rescate de animales y en operaciones durante fechas importantes como Semana Santa y peregrinaciones a templos rurales, siempre bajo protocolos que garantizan el respeto y la dignidad de las personas, incluyendo una división femenina para trato adecuado a mujeres durante los procedimientos. Actualmente, la agrupación cuenta con aproximadamente 20 policías ecuestres y un igual número de caballos, todos atendidos en instalaciones del criadero militar en Santa Gertrudis. El personal técnico, integrado por veterinario, caballerango, herrero y administrativos, mantiene en óptimas condiciones a los animales y las caballerizas, que están abiertas a la comunidad en el Parque Acueducto. La labor de la Policía Montada en Chihuahua representa un ejemplo de cómo combinar tradición y modernidad para ofrecer servicios de seguridad efectivos y culturalmente relevantes.
