En Chihuahua, un legislador del PRI ha calificado de "chiste" la marcha organizada por el partido Morena, argumentando que necesitó una convocatoria nacional. Desde su perspectiva, esto evidencia una falta de apoyo local en la mobilización de asistentes para el evento.
Durante su intervención, el diputado local subrayó la importancia de investigar el origen de los recursos destinados a trasladar a los participantes. Aseguró que el financiamiento para la logística de la movilización es evidente, sugiriendo que se trató de una operación a gran escala.
Además, el legislador denunció prácticas coercitivas en la Sierra Tarahumara, afirmando que muchas familias fueron llevadas al evento bajo engaños, con la amenaza de perder apoyos gubernamentales. La acusación resalta preocupaciones sobre la integridad de los programas sociales y su uso en actividades políticas.
Medina concluyó que el comportamiento observado durante la marcha refleja una estrategia de presión hacia los beneficiarios de programas sociales que podría repetirse durante las próximas elecciones en 2027. La crítica se centra en cómo estas acciones afectan a los ciudadanos más vulnerables.
El PRI plantea que es crucial abordar estos problemas para asegurar elecciones justas y transparentes en el futuro, estableciendo así un foco en la necesidad de una mayor regulación en la movilización de votantes y el uso de recursos en campañas electorales.
Con información de puentelibre.mx

