Chihuahua, Chihuahua. - Las denuncias sobre tráfico de influencias que rodean a Gregorio Chávez, delegado de Liconsa en esta entidad, han suscitado un creciente interés en el ámbito político. Las acusaciones incluyen el uso indebido de atribuciones y la compra de leche a productores fallecidos, que involucran un monto de 45 millones de pesos, según la Auditoría Superior de la Federación.
Desde la candidatura de la morenista a la gubernatura de Quintana Roo, las dudas sobre la integridad de varios actores en el partido han ido en aumento. En Chihuahua, Chávez no solo enfrenta señalamientos por su gestión, sino que también es hermano de Andrea Chávez, senadora con licencia y aspirante al mismo puesto, lo que añade una complejidad política al escenario.
La situación ha trascendido del ámbito exclusivo de la prensa crítica a convertirse en un tema de conversación en redes sociales, generando un debate sobre el futuro de la administración morenista en el estado. La inusitada cercanía entre cheques emitidos y allegados fallecidos ha levantado interrogantes sobre la transparencia de las operaciones de Liconsa.
El impacto de estas revelaciones podría redefinir las alianzas políticas dentro de Morena. Analistas opinan que la respuesta de la dirigencia ante estas acusaciones marcará el balance de poder en el partido rumbo a las elecciones estatales.
La trayectoria de Gregorio Chávez sobre el uso de sus facultades será objeto de revisión en un proceso que ya ha comenzado a resonar en el electorado, poniendo en evidencia la fragilidad de las instituciones programadas para supervisar la administración pública.
Con información de ejecentral.com.mx

