La oposición denuncia centralización del recurso hídrico y alertan sobre posibles usos políticos en entidades federativas no gobernadas por Morena. Un grupo de legisladores y representantes del sector agropecuario en México ha manifestado su postura en contra de la propuesta de modificación a la Ley de Aguas Nacionales impulsada por la actual administración. Durante los últimos días, productores en Chihuahua han llevado a cabo bloqueos en distintos puntos del estado para expresar su rechazo a esta iniciativa, que busca centralizar la administración y uso del recurso hídrico en el país. Tales acciones refuerzan la aeridad de protestas que reflejan una oposición, principalmente entre los grupos afectados por la regulación estricta del agua. La controversia surge ante la percepción de que la reforma podría ser utilizada como una herramienta política, especialmente en estados donde las autoridades no apoyan al partido en el poder federal. Además, las voces críticas señalan que la desaparición de programas de apoyo a los agricultores, como la extinción de la Financiera Nacional del Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, en 2023, ha agravado la crisis del sector agrícola. La eliminación de estos apoyos ha causado pérdidas millonarias y ha dejado a muchos productores en situación de quiebra, dificultando el pago de créditos y generando inestabilidad en el rubro. La oposición argumenta que, en lugar de centralizar recursos, la estrategia debe centrarse en fortalecer el apoyo al campo y garantizar el acceso democrático al agua en todo el país. Este escenario evidencia las tensiones entre el interés social, la gestión pública del agua y las estrategias políticas en diferentes estados del país, generando un debate sobre el uso sustentable y equitativo de un recurso vital para millones de mexicanos.
