ACÁMBARO, GUANAJUATO. – Una familia originaria de Acámbaro vivió momentos de angustia al intentar cruzar la frontera debido a que viajaban en un vehículo de procedencia extranjera, a pesar de que este se encontraba debidamente regularizado conforme al decreto emitido por la Federación. A principios de diciembre, Nelly Acevedo y su esposo salieron de California en su camioneta con rumbo a Acámbaro. El vehículo, de procedencia extranjera, contaba con su regularización a través de un decreto federal que les permitía circular en toda la república. Los problemas para la familia iniciaron al ingresar a Coahuila, donde se encontraron con retenes policiales en repetidas ocasiones. Los oficiales cuestionaron la legalidad del automóvil, lo que generó retrasos, revisiones exhaustivas y un trato que los afectados calificaron como intimidante, a pesar de contar con toda la documentación requerida, incluyendo el comprobante de regularización. “Al ingresar a Coahuila en diferentes puntos del estado nos encontramos con diferentes retenes. Nos detenían para verificar la procedencia del vehículo y si la documentación se encontraba en regla. En el primer retén una mujer policía se nos acercó y nos pidió la documentación. Se la otorgamos para verificará a través del código QR que todo estaba en regla, nos amenazó diciendo que nos retiraría el vehículo”, relató Nelly. La familia Acevedo no fue la única en enfrentar esta situación. Otra familia proveniente de Eagle Pass fue retenida en Coahuila. Los policías los llevaron a una bodega para revisar el vehículo y la documentación. Durante la detención, una de las mujeres fue víctima de violencia por parte de un elemento, quien la empujó, provocando que cayera al suelo y se golpeara la cara, sufriendo una herida en la ceja y un posible desprendimiento de retina. “El vehículo está en regla, cumplimos con todos los requisitos que marca el decreto, sin embargo, aun así fuimos detenidos y sometidos a una situación muy difícil”, expresó uno de lo
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