La historia de cómo un parreño impulsó la llegada de General Motors a México. La industrialización de Coahuila se debe en gran parte a Fernando Hernández de la Peña. Este visionario logró atraer a General Motors a Ramos Arizpe, dando un giro a la economía local. En la década de 1980, Hernández trabajó incansablemente para convencer a los directivos de la automotriz, presentando la región como el lugar ideal para una nueva planta. Con el apoyo del entonces Gobernador Óscar Flores Tapia, reunió terreno y recursos necesarios. La planta fue inaugurada en 1981 por el presidente José López Portillo, marcando un hito en la industria automotriz. Este esfuerzo no solo creó cientos de empleos, sino que transformó la estructura económica de la Región Sureste.
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