Torreón, Coahuila. - El gobernador Manolo Jiménez Salinas nombra a Miguel Ángel Riquelme Solís como alcalde interino de Torreón, tras el fallecimiento de Román Alberto Cepeda González. Esta decisión se da en medio de cuestionamientos sobre el control político ejercido por el mandatario.
Datos clave
- Quién: Manolo Jiménez Salinas y Miguel Ángel Riquelme Solís.
- Qué: Nombramiento de Riquelme como alcalde interino.
- Dónde: Torreón, Coahuila.
- Cuándo: Tras la muerte de Román Alberto Cepeda.
Jiménez Salinas, quien previamente fue presidente municipal de Saltillo, expresó su confianza en Riquelme como poseedor de la “mayor experiencia” para abordar temas de seguridad en la ciudad. Esta decisión ha generado reacciones variadas, especialmente de grupos críticos que señalan un patrón de falta de transparencia y democracia en el proceso de selección de líderes políticos en Coahuila.
La directora del Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios, Alma García, enfatizó que el sistema político local se basa en la repetición de esquemas que favorecen a los mismos actores, impidiendo la rendición de cuentas. García destacó que el proceso de selección de funcionarios en el estado carece de un verdadero debate democrático y contrapesos, lo que pone en riesgo el bienestar de la ciudadanía.
¿Cuáles son las implicaciones de este nombramiento?
Este nombramiento implica una continuidad en las prácticas del PRI, que ha sido criticado por mantener a los mismos rostros en el poder. Riquelme pasó por la gobernatura de Coahuila, y su regreso al cargo puede ser visto como un intento de consolidar el poder del actual gobierno. La falta de un proceso de elección claro para la nueva alcaldía también resalta la falta de participación ciudadana en decisiones clave.
¿Qué dice la oposición sobre esto?
Grupos opositores han señalado que el sistema actual perpetúa la impunidad y la falta de responsabilidad en el manejo de recursos públicos. Alma García mencionó que el entorno político está marcado por una política de “compadres”, donde las decisiones son tomadas entre unos pocos, lo que contradice los principios democráticos que deberían regir en el estado.
El futuro político de Torreón y la administración de Riquelme Solís se observará con atención, ya que este acontecimiento resalta las dinámicas de poder en Coahuila. La presión social y política podrá influir en cómo se manejarán los asuntos de seguridad y otros temas relevantes en la región.
Con información de proceso.com.mx

