Piedras Negras, Coahuila. - La prolongación del muro flotante en la frontera de Coahuila ha generado crecientes preocupaciones entre las autoridades locales y federales, quienes advierten sobre los riesgos que representa, especialmente tras el aumento del caudal del río el pasado julio. Los puentes internacionales en la región fueron cerrados temporalmente debido al temor de que la acumulación de boyas pudiera dañar su infraestructura.
La operación del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) de Piedras Negras también se ha visto comprometida por la instalación de estas boyas. Alexis González, gerente del Simas, tuvo que realizar maniobras extraordinarias para optimizar la extracción hacia el cárcamo, haciendo más difícil el logro de un suministro eficiente de agua a la población.
Las boyas flotantes se han extendido más de un kilómetro y medio, y la preocupación por sus efectos ambientales no cesa. La instalación de este tipo de estructuras en los cuerpos de agua puede alterar gravemente los ecosistemas de la región, lo que podría traer consecuencias a largo plazo para la biodiversidad y la calidad del agua.
Las autoridades continúan evaluando la situación para mitigar cualquier daño potencial. Hasta el momento, no se han anunciado medidas específicas, pero se prevé que se mantenga una vigilancia constante sobre las condiciones del río y su infraestructura asociada.
Con información de zocalo.com.mx

