María Bárbara Carrizalez, a sus 12 años, destaca en el fútbol infantil y juvenil, posicionándose como una promesa en la portería y en los procesos federativos. María Bárbara Carrizalez, originaria de Saltillo, Coahuila, ha demostrado una notable constancia en su trayectoria futbolística desde una edad temprana. Desde los cuatro años, inició su relación con el balón en una academia local, donde inicialmente jugaba como delantera y posteriormente se consolidó como portera, una posición que ha definido su rumbo deportivo. Durante su desarrollo, ha integrado equipos en diferentes categorías y niveles de competencia, participando en torneos locales, estatales y nacionales, en equipos varoniles y femeniles. Experiencias en torneos intercolegiales, como el torneo ASOMEX, y en competencias selectivas como los Juegos Nacionales CONADE, le han permitido ganar confianza y visión estratégica en el juego. La participación en la Supercopa de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), donde atajó tres penales en una tanda decisiva, fue un punto culminante que reafirmó su capacidad de rendimiento bajo presión. Recientemente, su talento la llevó a representar a México en la Selección Nacional Sub-15, participando en un encuentro de preparación contra Pumas Sub-16 y en concentraciones de alto nivel. Además, ha tenido la oportunidad de hacer una estancia en España con una beca deportiva diseñada para potenciar su formación internacional. Detrás de estos logros, la joven portera ha asumido con disciplina y sacrificio el esfuerzo por mantener su desarrollo deportivo y personal. Además de sus entrenamientos y estudios, dedica tiempo a actividades recreativas y a seguir referentes internacionales como Misa Rodríguez y Aitana Bonmatí, que influyen en sus aspiraciones. La historia de María Bárbara refleja cómo el compromiso y la perseverancia en las edades tempranas pueden abrir caminos hacia un futuro profesional en el fútbol, en un contexto donde el deporte femenino en México continúa crecie
