El proceso acelerado genera cuestionamientos sobre la transparencia y legitimidad del debate legislativo en medio de críticas de la oposición. En un intento por acelerar la aprobación de una importante reforma legislativa, las cámaras legislativas comenzaron una sesión especial que ha sido objeto de controversia. La iniciativa busca reformar aspectos clave del marco jurídico para reducir los plazos en juicios de amparo en materia fiscal, con el objetivo de evitar procesos interminables que afectan la administración tributaria y la justicia. Este proceso legislativo ha sido calificado por diversos actores de la oposición como una simulación o farsa, alegando que carece de transparencia y participación plena. La oposición, representada por diferentes bancadas, ha señalado que la convocatoria y el formato del debate parecen diseñados para omitir debates auténticos y decisiones democráticas. Algunos representantes han asistido solo en calidad de observadores, mientras otros han criticado duramente el mecanismo acelerado que limita el tiempo para exponer propuestas y observaciones. A lo largo del día, se llevó a cabo un foro abierto en el que expertos en derecho fiscal y administrativo aportaron sus puntos de vista sobre las modificaciones propuestas. La discusión se centró en cómo estas reformas pueden mejorar la eficiencia judicial y reducir las demoras en los procesos fiscales, aspectos relevantes para un sistema tributario más ágil y justo. Los ponentes expusieron sus argumentos en sesiones breves, en línea con el formato que establece limitaciones estrictas de tiempo. Se espera que, tras la conclusión de los foros, las comisiones dictaminen la reforma el próximo lunes, para posteriormente presentarla en el pleno y discutirla en sesión plenaria, prevista para el martes. La aprobación definitiva permitirá implementar cambios que buscan optimizar los plazos en juicios y reducir la morosidad judicial en temas fiscales, beneficio para el sector empresarial y la justicia
