Se detecta presunta irregularidad en el uso de recursos destinados a oficinas de enlace y informes legislativos en la Cámara de Diputados. En un análisis reciente, se identificó que un grupo de 253 legisladores del partido Morena podrían haber recibido fondos por un monto superior a los 101 millones de pesos destinados a atención ciudadana y asistencia legislativa, sin contar con evidencias claras del uso de dichos recursos. La acusación apunta a que cada diputado habría obtenido aproximadamente 745 mil pesos, bajo el concepto de mantener oficinas de enlace, ya sea físicas o virtuales, aunque muchas de estas instalaciones no han sido verificadas oficialmente. Esta situación contraviene lo estipulado en el reglamento interno de la Cámara de Diputados, que establece la obligación de mantener un vínculo directo y transparente con los representados a través de oficinas de enlace. Además, se señala que un considerable grupo de legisladores no ha presentado los informes legislativos anuales, pese a haber cobrado cerca de 58 mil pesos para este fin, violando las disposiciones que garantizan la rendición de cuentas a los ciudadanos. Las irregularidades fueron detectadas por Ricardo Monreal, coordinador del grupo parlamentario, quien desde la segunda quincena de septiembre solicitó a las autoridades verificar el correcto uso de los recursos. En respuesta, se giraron oficios a los diputados involucrados, exigiéndoles presentar comprobantes y devolver los fondos en caso de no acreditar su destino. Algunos diputados han creado plataformas digitales para justificar la utilización de estos recursos, en tanto que otros aún no han respondido a la petición oficial. Este hecho refleja la necesidad de mayor transparencia y fiscalización en el manejo de fondos públicos en el Legislativo, así como la importancia de fortalecer mecanismos que aseguren la rendición de cuentas a la ciudadanía.
