La confrontación entre figuras cercanas a López Obrador y a Claudia Sheinbaum revela diferencias en la dirección y visión del centro de investigación y docencia económica. El Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) enfrenta un creciente enfrentamiento entre dos sectores del gobierno mexicano, reflejando profundas diferencias ideológicas y de gestión. Por un lado, la dirección general, liderada por José Romero Tellaeche, vinculado con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, busca revertir lo que se percibe como una orientación académica independiente o alineada con intereses internacionales. Romero ha expresado su intención de devolver al CIDE su carácter de institución al servicio del desarrollo nacional, alejándose de influencias externas y de una gestión que, en su visión, se asemeja a universidades conservadoras como el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Por otro lado, Rosaura Ruiz, titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, y cercana a la mandataria Claudia Sheinbaum, intenta fortalecer la autonomía del CIDE ante lo que ella denomina un deterioro en su funcionamiento interno. Desde su entorno, se argumenta que la secretaria busca rescatar la institución de problemas administrativos y decisiones controvertidas, además de respaldar denuncias por violencia de género y acoso laboral en contra del rector general. La rivalidad también incluye acusaciones de supuestos plagios por parte de Romero, lo que ha intensificado la polarización. Este escenario en el CIDE no solo refleja las tensiones en torno a la gestión del centro, sino que también ejemplifica las disputas internas dentro del oficialismo en un momento clave del panorama político mexicano. La función del centro de investigación, convertido en un símbolo de ideologías en pugna, reafirma la importancia de la autonomía académica frente a los intereses políticos y la necesidad de fortalecer instituciones de investigación independientes, especialmente
