Senadores morenistas enfrentan candidatas para ocupar la presidencia del órgano legislativo en medio de conflictos internos El próximo 28 de agosto, senadores de Morena definirán quién ocupará la presidencia de la Mesa Directiva del Senado de la República, en medio de una disputa interna entre diferentes grupos del partido. La elección se realiza en un contexto de debilitamiento de la influencia del senador Adán Augusto López Hernández, debido a los señalamientos en su contra por el caso del exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, acusado formalmente por narcotráfico y delincuencia organizada, por liderar el cártel tabasqueño La Barredora. Este proceso se da tras la salida de Gerardo Fernández Noroña, cuyo reemplazo será decidido en la plenaria de Morena en la Cámara Alta. Entre las candidatas destacan la senadora Laura Itzel Castillo, conocida por su relación con la presidenta Claudia Sheinbaum y promovida por Luisa María Alcalde, y la senadora Verónica Camino Farjat, quien repite en el cargo y cuenta con el apoyo del grupo cercano a López Hernández. Mientras tanto, un tercer grupo, alineado con la lideresa de Morena en la Ciudad de México, Clara Brugada, impulsa a Guadalupe Chavira, exalcaldesa de Milpa Alta y senadora suplente de Citlalli Hernández. Esta facción mantiene su estrategia en línea con la estructura del obradorismo y busca fortalecer su posición en el órgano legislativo. La elección refleja la lucha de poder interna en Morena por controlar el órgano legislativo y consolidar influencia en la próxima presidencia del Senado.
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