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Política

Donald Trump evita hablar sobre tráfico de armas de EE.UU. a México

Donald Trump se niega a hablar del tráfico de armas de EE.UU. a México, en un contexto de aumento en el flujo ilegal y penas que podrían endurecerse.

Por Redacción5 min de lectura
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El expresidente se niega a abordar el tema del tráfico de armas hacia México durante una reciente entrevista El expresidente Donald Trump se negó a comentar sobre el tráfico de armas de Estados Unidos hacia México en una entrevista reciente, limitándose a evitar el tema. A pesar de las múltiples investigaciones y acusaciones relacionadas con el flujo ilegal de armamento, Trump optó por no abordar directamente la problemática al ser consultado. Esta postura genera controversia, dado que las cifras y hechos sobre el comercio ilícito de armas en la región son alarmantes y de gran interés público. El tráfico de armas entre Estados Unidos y México ha alcanzado niveles históricos, con millones de armas ilegales circulando en territorio mexicano, muchas de ellas provenientes del mercado estadounidense. Expertos y autoridades mexicanas han señalado que la mayoría de estas armas son de manufactura estadounidense y que su ingreso a México se realiza a través de diversas redes clandestinas. La situación ha empeorado en los últimos años, con un incremento notable en la incautación de armas de alto poder en varias regiones del país. Víctor Hugo Diego Avellaneda, un traficante de armas detenido en Texas, ejemplifica la magnitud del problema. El pasado 19 de enero, fue arrestado en un control fronterizo en Eagle Pass, Texas, después de que las autoridades encontraran en sus maletas 40 rifles de alto poder, seis escopetas, una pistola, 80 cartuchos y dos miras para francotirador. Tras su captura, Avellaneda admitió que no era su primera entrega a un cártel mexicano y que anteriormente había pasado sin problemas por controles similares. Además, reveló que había recibido 100 dólares por cada arma entregada en Coahuila, en México. La detención de Avellaneda ocurrió en un contexto en el que, apenas un mes después, el 20 de febrero, Estados Unidos designó a los clientes de su compra de armas —los cárteles mexicanos— como organizaciones terroristas. Esta declaración abre la posibilidad d

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