Durango, Durango. – Un complejo litigio familiar en Durango ha puesto al descubierto un caso donde un hombre, tras negarse a reconocer la paternidad de su hija y eludir el pago de pensión alimentaria, recurrió a un cambio legal de identidad de género para intentar evadir sus responsabilidades. El caso involucra denuncias por violencia familiar, disputas por la custodia y señalamientos de presunta violencia institucional. La controversia gira en torno a la psicóloga Gloria “N” y su ex pareja, el abogado Cristian “N”. La relación, que inició formalmente en 2019 y se formalizó como concubinato en 2020, se tornó conflictiva. Según la denunciante, durante el embarazo de la menor en 2021, los episodios de violencia y control se intensificaron, culminando en separación tras un incidente en octubre de ese año. En el marco del juicio de divorcio, el abogado inicialmente negó la paternidad y no incluyó a la menor en la demanda. Posteriormente, solicitó la guarda y custodia, mientras se iniciaban carpetas de investigación por violencia familiar, amenazas y sustracción de menores. El punto álgido del caso se presentó cuando el abogado tramitó un cambio legal de identidad de género, obteniendo una nueva acta de nacimiento que lo reconoce como mujer. Con este documento, solicitó ser tratado con perspectiva de género en los procesos judiciales, argumentando que esto le permitiría no ser considerado el proveedor económico. Este cambio derivó en resoluciones judiciales que incluso vincularon a proceso a la madre por sustracción de menores, sin que se hubiera concluido una investigación previa en su contra. El caso también afectó el ámbito laboral de la denunciante, quien fue separada de su cargo como psicóloga en la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas, tras presiones y quejas promovidas por su ex pareja. En febrero de 2024, un juzgado emitió vinculación a proceso contra el abogado por presuntas amenazas y agresiones dentro de las instalaciones de la comisión. Otros pro
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