El último deseo de Kevin González, un joven de 18 años con cáncer terminal, es despedirse de sus padres, quienes están detenidos en Arizona, Estados Unidos. Este caso ha despertado empatía y movilización en ambos lados de la frontera, mientras él busca reunirse con ellos en medio de su grave estado de salud.
Kevin fue diagnosticado con cáncer de colon en etapa 4, que se ha extendido a otros órganos. En su hogar en Durango, México, recibe cuidados básicos de su abuela, Victoria, quien comparte el dolor físico y la angustia emocional de su ausencia familiar. "La nueva tristeza de no estar con sus padres agrava su situación", comentó Victoria.
La historia de Kevin se remonta a la última Navidad, cuando viajó a Estados Unidos para visitar familiares. Durante su estancia, presentó síntomas graves y los médicos confirmaron la enfermedad. A pesar de su delicado estado, regresó a Durango solo para descubrir que sus padres estaban detenidos desde abril en el Centro Correccional de Florence, lo que complicó su último deseo.
Norma e Isidoro González intentaron cruzar la frontera en busca de su hijo, pues no pudieron obtener visas debido a una deportación previa. Su madre fue la única que pudo comunicarse con él a través de una videollamada. La congresista Adelita Grijalva ha pedido la liberación inmediata de los padres, enfatizando que la situación es una cuestión de "decencia humana".
El Consulado de México en Tucson se encuentra en contacto con el abogado de la familia, buscando apoyo para la repatriación de los padres. Mientras tanto, se espera una audiencia en Arizona que determinará si enfrentarán cargos o serán deportados. Un abogado ha sugerido que se declaren culpables para agilizar el proceso. La esperanza radica en que Kevin pueda ver a sus padres antes de que sea demasiado tarde.
Con información de netnoticias.mx

