Las oficiales de tránsito, vestidas con uniforme distintivo, son las responsables de imponer sanciones, siguiendo protocolos específicos y sin retener documentos sin causa justificada. En el Estado de México, la regulación vigente establece que únicamente las agentes de tránsito femeninas tienen la facultad de imponer multas a conductores por infracciones viales. Estas oficiales, integrantes de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, se identifican por portar un uniforme azul, blusa blanca con distintivos naranjas y patrullas equipadas con señalización específica. Su función principal es garantizar el cumplimiento de las normas de tránsito mediante procedimientos estandarizados que incluyen identificar la infracción, solicitar documentación del conductor y emitir la multa en caso de ser necesario. Es importante destacar que los agentes de vialidad cumplen funciones de supervisión y vigilancia en las calles, pero no tienen autoridad para retirar licencias o tarjetas de circulación salvo en circunstancias muy específicas, como infracciones relacionadas con transporte de carga perecedera o cuando el vehículo esté registrado fuera del estado y no puedan pagarse multas inmediatas. La normativa también señala que la denuncia debe contener datos precisos del infractor y del acto cometido, además de detalles legales que fundamentan la sanción. Para conductores que paguen su multa en los primeros 15 días, se ofrece un descuento del 50%. Como parte del protocolo, las agentes deben actuar de manera ágil y profesional desde la identificación del conductor hasta la expedición de la infracción, sin interrupciones. La importancia de estos procedimientos radica en garantizar transparencia y legalidad en la sanción, evitando retenciones innecesarias de documentos y asegurando que las multas sean válidas y fundamentadas legalmente. La regulación también refuerza el papel de las agentes femeninas en la aplicación de sanciones, promoviendo un enfoque de equidad de género en la
