Transportistas y campesinos iniciaron una serie de movilizaciones desde la mañana, paralizando caminos clave y generando caos vial en la zona metropolitana del Estado de México. El inicio de movilizaciones por parte de transportistas y campesinos en el Estado de México ha generado interrupciones significativas en las vías principales que conectan la Ciudad de México con Pachuca. Desde la mañana del lunes 24 de noviembre, los manifestantes establecieron bloqueos en diferentes puntos estratégicos, afectando tanto la autopista de cuota como la carretera libre, con el objetivo de presentar sus demandas ante las autoridades correspondientes. En la autopista México-Pachuca, los conductores bloquearon todos los carriles en dos puntos clave. Uno en el límite entre Ecatepec y Tlalnepantla, cerca del monumento conocido como El Vigilante, y otro en el paradero de autobuses 30-30, donde microbuses y combis también se sumaron a la protesta. Además, los transportistas han amagado con extender las acciones hasta la caseta de cobro Ojo de Agua, en la zona de Zumpango, en un intento por presionar a las autoridades en el diálogo. Por otra parte, en la carretera libre, los bloqueos fueron instalados en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en Zumpango y en Tizayuca, donde filas de vehículos permanecen detenidas. La colaboración entre transportistas y grupos campesinos refleja un movimiento coordinado para expresar sus reclamos, que aún no han sido atendidos. Es importante contextualizar que estos bloqueos impactan no solo en la movilidad local, sino en la economía regional, ya que afectan a miles de usuarios y transportistas que transitan en la ruta. La movilización evidencia las tensiones que existen entre los diferentes sectores productivos y las autoridades, en medio de un clima de protestas que podría intensificarse si no hay avances en las negociaciones.
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