Autoridades del Estado de México lanzan una estrategia integral para acabar con el desvío ilegal y la venta clandestina del recurso hídrico. El Estado de México ha puesto en marcha una campaña coordinada en 48 de sus municipios para reducir las prácticas ilícitas relacionadas con el recurso hídrico. La acción responde a diversas investigaciones y a múltiples reportes ciudadanos que detectaron actividades irregulares, como la perforación de pozos clandestinos, manipulación de tomas oficiales y almacenamiento ilegal de agua. Estas acciones buscan frenar un problema creciente que se intensifica en medio de la crisis de sequía que afecta a la región y la vulnerabilidad de los sistemas de abastecimiento locales. La colaboración de distintas instituciones nacionales y estatales garantiza que las operaciones no alteren el suministro oficial y establece protocolos de contingencia para cuidar a las comunidades. Es importante señalar que, en el contexto actual, el robo y desvío del agua generan un impacto negativo en la disponibilidad del líquido, afectando tanto a hogares como a actividades productivas. La presencia de tomas clandestinas ha sido detectada en municipios como Ecatepec, donde en julio se localizaron más de sesenta conexiones no autorizadas durante labores de mantenimiento, evidenciando la magnitud del problema. Este operativo forma parte de los esfuerzos del gobierno por fortalecer la vigilancia y protección del recurso hídrico, ante la necesidad de garantizar una distribución equitativa y sustentable en una región con altos índices de sobreexplotación de acuíferos. La situación resalta la urgencia de adoptar medidas integrales que involucren a las comunidades y a los sectores responsables del manejo del agua.
