A un año del fallecimiento de 13 neonatos en el Estado de México, la fiscalía impide que las familias reciban compensaciones por investigaciones sin concluir. Una investigación que busca justicia y reparación para las familias afectadas por la pérdida de 13 bebés en hospitales públicos del Estado de México continúa retrasada debido a obstáculos administrativos. El caso se relaciona con la contaminación por la bacteria Klebsiella oxytoca, responsable de infecciones graves en neonatos y niños, que provocó múltiples fallecimientos desde finales de 2023. A pesar de que la empresa encargada de suministrar medicamentos contaminados ha manifestado su disposición a pagar una indemnización, las autoridades del Estado de México mantienen la investigación abierta, argumentando que aún faltan diligencias por realizar. Esto ha impedido que las víctimas reciban la reparación económica acordada en etapas tempranas del proceso, generando frustración y miedo en las familias, quienes anhelan cerrar este capítulo doloroso. En el contexto de un brote que afectó principalmente a menores de 14 años en la región, la Fiscalía ha detenido a cinco empleados de una empresa farmacéutica vinculada al caso. La demora en la resolución judicial refleja las dificultades que enfrentan los afectados para acceder a la justicia y la reparación, incluso cuando la compañía muestra voluntad de cumplir con sus responsabilidades. La situación resalta la importancia de acelerar los procesos legales en casos donde la salud y la vida de los menores fueron vulneradas por riesgos hospitalarios.
