Las protestas de la CNTE y el MMCRE afectan vías principales y generan retrasos en movilidad en la región, exigiendo atención a sus demandas. El 8 de octubre, diversas movilizaciones encabezadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Movimiento Magisterial y de Coordinación Regional de Educación (MMCRE) impactarán varias carreteras y ciudades en la Ciudad de México y el Estado de México. Los manifestantes bloquearán tramos clave en autopistas y vías cercanas a zonas metropolitanas, incluyendo la autopista México–Puebla, la carretera México–Texcoco, y la carretera México–Pachuca en el Puente de Fierro. Asimismo, se espera una gran concentración en Toluca, lo que podría provocar afectaciones severas en el tránsito y alteraciones en las actividades diarias de miles de personas. Estas movilizaciones tienen como finalidad presionar a las autoridades federales y estatales para que atiendan sus reclamos, que incluyen demandas laborales y educativas. Los contingentes buscan que se respeten acuerdos previos con el gobierno del Estado de México, liderado por Delfina Gómez, y denuncian falta de atención y apoyo en escuelas de comunidades vulnerables, lo que evidencia el persistente problema de abandono y discriminación en instituciones educativas de zonas marginadas. La protesta refleja un intento de los maestros por visibilizar sus necesidades y obtener respuestas concretas que mejoren sus condiciones laborales y la calidad de la educación en contextos de pobreza. En paralelo, la CNTE anunció un paro nacional para el 17 de octubre, en el que propondrán una huelga de 24 horas en todo el país. La medida busca rechazar los aumentos salariales considerados insuficientes, una reforma de pensiones que califican de excluyente y la simulación de procesos de consulta educativa por parte del gobierno federal. Este movimiento refleja el descontento generalizado en el sector y la exigencia de una política educativa más justa, participativa y equitativa.
